Un artículo de: Inma Pérez

 

En nuestro mes «con corazón», donde intentamos hacer un diagnóstico precoz de patologías cardiacas que aparecen en nuestros gatos y en nuestros perros, me gustaría hablar de problemas más complejos ya que es muy frecuente que estos animales que se vienen a consulta mayores, presentan varias patologías concomitantes.

Son muchas las ocasiones en las que, aún sospechando un problema cardíaco, tenemos que hacer analíticas de sangre. Esto es así porque normalmente los animales tanto perros como gatos que presentan alteraciones cardíacas pueden presentar otras patologías al mismo tiempo, sobre todo cuando son animales mayores.

Por ejemplo es bastante frecuente  ver en consulta veterinaria a gatos de Cádiz y provincia que vienen con un problema cardiaco y sin embargo este problema es secundario a un problema de tiroides: el hipertiroidismo que suele aparecer en gatos muy activos, con hambre a partir de los 10 años y medio u 11 años, por lo que en muchísimas ocasiones como propietario no tenemos conciencia de que el animal está enfermo.

Cuando tenemos en estos gatetes  cardiomiopatías hipertróficas, hay que descartar problemas como hipertensión arterial sistémica, insuficiencias renales, problemas de tiroides y  problemas endocrinos como la diabetes. Al igual que ocurre con las personas, el corazón no es un órgano aislado sino que trabaja dentro de un contexto y los órganos van estableciendo dentro del cuerpo mecanismos compensatorios a medida que van fallando. En gato por ejemplo hay bastante común que si conseguimos estabilizar la presión arterial algunos problemas cardíacos y oculares mejoran.

En el caso de perros que van al campo y no toman su tratamiento preventivo de filarias, podemos encontrarnos en muchas ocasiones animales con ascitis (esto es que tienen líquido libre en el abdomen). Normalmente la ascitis se relaciona con problemas de corazón derecho o con problemas hepáticos. Es una patología grave que en muchas ocasiones se relaciona también con tumores. Sin embargo en nuestros diagnósticos diferenciales veterinarios debemos de incluir analíticas sanguíneas para poder descartar que el animal no tenga filarias sobre todo sí va en verano o en primavera a zonas endémicas, como Cádiz. En algunas ocasiones nos encontramos que detrás de todo este problema lo que sí existen son parásitos.

Por eso, al trabajar con múltiples patologías, se necesita un equipo veterinario muy formado, como el de nuestra clínica veterinaria en Cádiz, porque llegan a ser verdaderos retos, no solamente en el diagnóstico sino también en los tratamientos.

Recuerda:

  • A veces los problemas no son sencillos y nos encontramos con múltiples patologías que complican los casos.
  • Deberemos de usar diferentes analíticas y pruebas dependiendo del animal enfermo que tengamos delante.
  • Siempre será tu veterinario de cabecera el que te recomiende  que hacer o a que centro derivar.